Hace aproximadamente dos semanas, tal vez tres, decidí que era hora de dejar de lado el currículum que mis hijos venían usando durante el presente año. Como familia que educa sin escuela hace ya 6 años, nuestro proceso de aprendizaje ha ido pasando por etapas interesantes.
Cuando era maestra de preparatoria y mi hijo mayor era solo un bebé, recuerdo un curso de pedagogía al que tuve que asistir, con el título “Aprender a aprender” Bueno, en eso en realidad han consistido estos últimos 6 años, con ayuda de algunos buenos libros y la de mis hijos.
Cuando iniciamos entramos de lleno en un currículum, con el cuál mi hijo mayor, Manuel, se desenvolvía con cierta comodidad, sintiéndose libre de aprender de todo lo que le era requerido, excepto tal vez las matemáticas. Sin embargo las aprendía con fluidez. Así fue al menos al principio. Pero conforme mi segundo hijo, Rodrigo, fue creciendo, fue haciéndose clara su dificultad de aprender por la lectura y de manera autodidacta. El ha sido mi más importante maestro en cuanto a aprender se refiere. El me enseñó que no es posible llevar a dos personas por el camino del aprendizaje del mismo modo. Mis esfuerzos por ayudarlo han sido muchos, cada uno de ellos más entrometido que el otro. En mi búsqueda por la manera de ayudarle o darle dirección, una buena amiga me adentró en el unschooling, proporcionándome materiales que leer, y con ello hemos ido avanzando en libertad de aprendizaje poco a poco.
Lo primero que entendí fue que no podía pretender que lograran obtener un aprendizaje realmente útil de algo que no llamara su atención, por ello decidí eliminar de sus asignaturas la historia, dado que ninguno de ellos había mostrado jamás un genuino interés en conocerla. Simplemente la hice un lado, pensando que ya la abordarían más adelante. Las ciencias sociales en general no tenían mucho sentido en sus intereses, de manera que decidí que solo abordaríamos por lo pronto geografía en los momentos en que las circunstancias nos lo permitieran, y a través de algunos videos, pero ya no como asignatura. Lo que si tenía muy claro es que mis hijos necesitaban continuar con el estudio académico de las matemáticas y el lenguaje. Y entonces me tuve que cuestionar la palabra asignatura… Me di cuenta que continuaba asignando estudio obligado a mis hijos, cuando lo que estaba aprendiendo era que ellos deben dirigir su propio aprendizaje. Definitivamente, mi propio vocabulario debía cambiar.
Las cosas siguieron más o menos como estaban para Manuel (13), mientras yo enfocaba la mayoría de mis esfuerzos en Rodrigo (10), y el nuevo integrante de la familia, Emilio, hoy de casi 4 años. Mi inquietud por las “aptitudes académicas” de Rodrigo estaban haciendo que no dedicara suficiente atención a mi pequeño Emilio, quien constantemente nos reclamaba con malas actitudes.
Luego de la lectura de "Homeschooling our Children, unschooling ourselves", de Alison Mckee decidí dar al unschooling una oportunidad…. No sin antes preparar algunas unidades de trabajo. Les pregunté sobre los temas que les gustaría estudiar, y Harry Potter fue su motivación. Querían conocer la historia de Inglaterra. Les platique un poco sobre los orígenes de la Gran Bretaña y la invasión Vikinga, lo que les fascino, y de inmediato comenzaron a buscar más información sobre la cultura vikinga. Propuse hacer un lapbook, incluso lo iniciamos. Ya que su motivación inicial era la magia, se encaminaron a investigar la mitología, buscando algún indicio de los mitos de los libros de J. K. Rowling, pero en su lugar se encontraron con los personajes de Thor, la película de MARVEL. De ahí que dedicaran varios días a leer juntos sobre los mitos y leyendas alrededor de dichos personajes. A mi petición realizaron una sección de pestañas para el lapbook con 16 de los personajes de dicha mitología.
Para el día siguiente ya había observado que la atención de Rodrigo decaía, por lo que cambié de estrategia y les sugerí que continuaran por lo que más atrajera a cada uno. Feliz, Rodrigo me pidió que leyéramos juntos sobre sus armas. Así lo hicimos, pero al poco rato ya nos estábamos enfocando en conocer los arcos de todas las civilizaciones antiguas. En esa lectura recorrimos todo el mundo, recurriendo al mapa en cada oportunidad, y habíamos comentado varios momentos de la historia antigua.
Mientras tanto, Manuel leía un libro de vikingos y nos interrumpía cada tanto para compartirnos sus observaciones más interesantes. Ese día, nadie escribió ni una palabra, pero aprendieron mucho más, y cada palabra tuvo significado para ellos. Fue un día perfecto de aprendizaje… mientras Emilio durmió alrededor de tres horas por la mañana. Pero al tercer día estaba con nosotros, y todo fue diferente.
Cuando al tercer día quise llamarlos para que dedicaran algún tiempo a investigar, me di cuenta que ya estaban ocupados aprendiendo. Manuel estaba leyendo Harry Potter 7, mientras Rodrigo le enseñaba a Emilio como hacer flechas con palos y cartón. Pidieron permiso de salir a buscar palos, y dedicaron a ello toda la mañana… juntos.
Mientras ellos aprendían cómo realizar armas con sus propias manos, darles dirección y lograr que volaran la mayor distancia posible, yo observaba cómo el aprendizaje auto dirigido da siempre los mejores resultados, y no es necesario hacer algún plan arbitrario para incluir a los más pequeños en él.
Estaba pensando iniciar un nuevo lunes con unos nuevos libros de matemáticas, cuando, en el camino a la plaza, Rodrigo me preguntó cómo obtener el 30% de un precio. Le di una muy sencilla explicación con los dedos: 10 veces 10 es 100% Sin lápiz ni papel, es más fácil obtener el 10% y multiplicarlo por 3. En dos minutos ya había obtenido el 30%, y lo había restado del precio inicial, para obtener la cifra exacta a pagar por el juguete que estaba deseando comprar. ¡Estaba tan orgulloso!
Mientras Rodrigo investiga cómo obtener los mejores precios, y cómo ahorrar para comprar un ipod, y crea nuevos diseños de armas, Manuel escribe una novela basado en sus influencias literarias más fuertes hasta el momento: Narnia y Harry Potter. Emilio ha dejado de sentirse apartado, aunque no comparta el 100% Yo he podido dedicarle más tiempo a jugar o leer con él, cuando no está haciendo algún nuevo descubrimiento en el jardín, o haciendo experimentos de física con Rodrigo. ¡Esto es vida!
He querido compartir esta experiencia por lo mucho que nos ha beneficiado. Estoy segura de que falta mucho por aprender, y estoy lista para que ellos me muestren el camino. La aventura que queda por delante solo puede dar como resultado aprendizaje, mucho aprendizaje, y un ambiente familiar más armónico.
Rocío Jaloma
jaloma.rocio@gmail.com
Rocío educa a sus hijos en casa desde hace seis años. Al lado de su esposo ha ido avanzando de un sistema de escuela en casa tradicional a la desescolarización propia y de sus tres hijos. Su mayor motivación es desarrollar una buena relación con ellos, y guiarlos para que tengan buenas relaciones en la vida, y cumplan con su propósito personal.
Si a ti te gustaría publicar un artículo como escritor invitado de AprendizajeSUPRAescolar, revisa los detalles de este lineamiento acerca de cómo TÚ puedes compartir tu experiencia con otros.


10 comentarios:
Muchas gracias por compartir tu experiencia, Rocío. Me parece especialmente enriquecedora por el hecho de que ya tienen varios años educando en casa y siguiendo un currículum. Se requiere de mucha valentía y de mucha confianza para dar el paso hacia la desescolarización, aun sin asistir a la escuela, y teniendo hijos ya mayorcitos. Muchas felicidades por este proceso, por lo mucho que lo están disfrutando y por compartirlo en este espacio, es inspirador conocer experiencias como la tuya. ¡Un abrazo!
Cuánto me alegro, Rocío. La libertad es la clave para la felicidad. Debemos confiar en nuestros hijos. Muchos besos,
Qué padre, Rocío! Muy interesante e inspirador. Gracias por compartir.
Gracias por compartirlo, a mi me ayuda muchísimo conocer experiencias como la tuya en esta etapa que estamos iniciando.
Al contrario, gracias por leer. Ha sido un privilegio educar a mis hijos en casa, y una experiencia tan enriquecedora que debe compartirse.
Gracias por sus comentarios.
Rocio, mil gracias, me ayuda tanto leer experiencias de homeschooling con niños mayorcitos, y me has dado una gran ayuda para tratar de bajar mi ansia de dirigir :)
saludos
Que interesante lo que nos has compartido Rocio me encanto! y me siento totalmente identificada, ya pase por eso proceso de descolarizacion y estoy encantada de haber dado ese paso aun pienso si es lo correcto pero veo con tu testimonio que asi es, es totalmente liberador hacer unschooling,saludo y muchas felicidades atte karla ( micielo encasa)
felicidades por la entrada y el blog
A mí también me da mucho gusto que Rocío nos haya compartido su experiencia, ya que como dicen Lety y Karla, es muy inspirador ver que una mamá se anime a desescolarizar por completo aun cuando sus hijos son más grandes y ya llevan rato trabajando en casa. Y "seeducansolos", me da mucho gusto recibirte por aquí. Ojalá te quedes y pueda saber más de ti. Un abrazo a todas!
Me identifico muchísimo con todo lo que has dicho. Oficialmente no he empezado el homeschooling por que lo haré hasta el ciclo entrante, pero me doy cuenta de que he hecho algo de "home y unschooling" sin querer. De hecho hoy mismo experimenté esa sensación de haberles enseñado algo a mis hijos "sin querer"..o en realidad fueron ellos solos buscando su propio aprendizaje. La mayor con su globo terráqueo interactivo bailando con la música típica de cada país, la de tres años descubrió un libro de letras que le compré hace un tiempo y no se lo había enseñado, y por si sola se puso a repasar todas las letras del libro y a buscar letras perdidas en un dibujo, después pasó a la computadora a jugar un juego de puntos donde tenía que conectar os números del 1 al 20 y con un poco de mi ayuda lo logró...más tarde terminó pidiéndome que le dijera con que letras escribir su nombre, yo se las iba dictando y por primera vez lo escribió completo!. También el de dos años tuvo su lugar en todo ésto, ya que mientras sus hermanas jugaban, el estaba en la computadora jugando un juego donde tenía que buscar cierta figura geométrica en un dibujo y darle "clic" para ser su primera vez lo hizo bastante bien.. En fín que esto del aprendizaje es algo natural en ellos. Se que ni siquiera si los llevara a estimulación temprana o cursos iban a aprender lo que aprenden en casa por sí solos. ;)
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