sábado, 8 de octubre de 2011

El creador de la marca más valiosa del mundo puede innovar tu perspectiva de la educación de tus hijos


Hace dos años mi marido compró un iPhone. Yo jamás había visto uno. Estaba muy impresionada. A medida que más lo usaba él, más funciones le descubría y más fascinado estaba con su nuevo cachivache. Rápidamente fuimos cautivados por esa tecnología y adquirimos otros "gadgets" de la misma marca. Mi marido me platicaba historias de Apple y de su fundador, Steve Jobs. Veíamos algunos de sus discursos y nos sorprendía su creatividad y emprendimiento.
Su historia de tenacidad y búsqueda continua de dejar huella en el mundo nos ha inspirado a ambos.

La noche que supe de su fallecimiento, vi su famoso discurso de Standford, y descubrí otros aspectos de su vida que me asombraron aun más, como el hecho de que su madre biológica lo dio en adopción con la condición de que lo enviaran a la universidad, pero que años más tarde, él decidió dejarla para buscar su camino de otras maneras.

Este discurso fue dado en la Universidad de Standford, durante la apertura de cursos del 2005. Obviamente, está dirigido a jóvenes universitarios, pero yo pude encontrar varios principios importantes que podemos considerar para nuestra propia vida y la de nuestros hijos:

1. Conectar los puntos


"...Por supuesto, era imposible conectar los puntos mirando al futuro cuando estaba en clase, pero fue muy, muy claro al mirar atrás diez años más tarde.
De nuevo: no puedes conectar los puntos hacia adelante, sólo puedes hacerlo hacia atrás. Así que tienes que confiar en que los puntos se conectarán en algún momento en el futuro. Tienes que confiar en algo: tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea. Porque creer que los puntos se unirán te dará la confianza de seguir tu corazón. Esta forma de actuar nunca me ha dejado tirado, y ha marcado la diferencia en mi vida."

Creo que la parte más difícil como padres, es la de confiar. Primeramente, dudamos de nuestra propia intuición como padres, y muchas veces dependemos de la opinión y el consejo de otros para saber cómo criar a nuestros hijos. Y después, dudamos de la intuición de nuestros hijos para dirigir su propio aprendizaje. Confiar no es lo mismo que abandonar y esperar a que las cosas se hagan solas. Confiar es labrar, sembrar, regar, abonar, cuidar, y luego tener paz sabiendo que un día verás un pequeñito brote verde, sin estar hurgando una y otra vez en la tierra para cerciorarte de que sí está saliendo.
Tu hijo viene equipado con lo necesario para florecer en esta vida. Confía en ello, ten paz en tu corazón y déjalo florecer a su tiempo.

2. Amor y pérdida


"...A veces la vida te da en la cabeza con un ladrillo. No pierdas la fe. Estoy convencido de que la única cosa que me mantuvo en marcha fue mi amor por lo que hacía. Tienes que encontrar qué es lo que amas. Y esto vale tanto para tu trabajo como para tu pareja. El trabajo va a llenar gran parte de su vida, y la única forma de estar realmente satisfecho es hacer lo que consideres un trabajo genial. Y la única manera de tener un trabajo genial es amar lo que haces. Si aún no lo has encontrado, sigue buscando. No te conformes. Como en todo lo que tiene qué ver con el corazón, lo sabrás cuando lo hayas encontrado. Y como en todas las relaciones geniales, las cosas mejoran y mejoran según pasan los años."

Más que enfocarte en decidir qué deben aprender tus hijos, en qué momento, de qué maneras, y en afanarte por que cumplan los requisitos de una instrucción académica estandarizada, invierte todo tu esfuerzo y recursos en ayudarlos a descubrir cuáles son sus pasiones, a trazarse metas y a encontrar las herramientas para alcanzarlas. Si logran descubrir esa pasión, nunca tendrán la necesidad de que se les motive, pues contarán con un motorcito interno que los impulsará a lo largo de su vida.

3. La muerte 


"...Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que haya encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones en mi vida. Porque prácticamente todo, las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso se desvanece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante. Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo qué perder. Ya estás desnudo. No hay razón para no seguir tu corazón. 
Nadie quiere morir. Incluso la gente que cree que irá al cielo, no quiere morir para estar allá. Y sin embargo, la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y así tiene que ser, porque la muerte es posiblemente el mejor invento de la vida. Es el agente de cambio de la vida. Retira lo viejo para hacer sitio a lo nuevo. Tu tiempo es limitado, así que no lo desperdicies viviendo la vida de otro. No te dejes atrapar por el dogma que es vivir según los resultados del pensamiento de otros. No dejes que el ruido de las opiniones de los demás ahogue tu voz interior. Y lo más importante, ten el coraje de seguir tu corazón y tu intuición. De algún modo ellos ya saben lo que tú realmente quieres ser. Todo lo demás es secundario."

No abrumes a tus hijos obligándolos a llevar cargas que le brindarán "un mejor futuro" El futuro es incierto, pero el presente está en tus manos. Vive el presente al máximo y permite que tus hijos lo vivan también.

Aquí está el video de este discurso completo. Espero que te inspire tanto como a mí:



8 comentarios:

Laura dijo...

Ay Priss, a mí también me ha inspirado muchísimo este discurso... acá somos fanáticos de Apple y de Jobs, pero este discurso me permitió ver lo que había detrás de este genio. Y, valga la redundancia, el contenido es genial.
Y al igual que vos, a medida que lo iba escuchando, hacía la comparativa con mis hijas, con lo que necesitan de mí (y lo que no) para florecer. Y también confieso que me hizo reflexionar acerca de mi propia vida, de retomar el camino en algunas cosas que sin sentido dejé de lado por no escuchar mi corazón y mi intuición.
Mejor reflexión no se podría haber escrito Priss. Un GRAN post.

Anónimo dijo...

Es interesante tu postura, mas sin embargo te conminaria a analizaras los siguiente: imaginate que en lugar de sacar a tus hijos de una escuela normal, para llevar acabo tu idea, los dejas en ella y la llevas a cabo no solo estarias haciendo un cambio en tu familia, sino que este cambio trascenderia a la sociedad, por que considero que al quitar a nuestros hijos de la misma es como sacarlos de la sociedad donde la afrenta es cada dia mas fuerte y considero que la verdadera solucion no es brindarles la mejor educacion que puedas pagar o que el gobierno te de.. la verdadera educacion es el amor y si ese amor se queda solo en casa o con tus familiares tu aportacion seria muy corta pero buena, tengo un amigo que por sus creencias personales a dejado a sus hijos sin un a formacion espiritual, pensando en que ellos tienen la libertad de elegir, yo creo que cada quien tiene la libertad de elegir pero considero que para todo hay tiempo y como padres es nuestra razon y responsabilidad formarlos con lo mejor de nosostros y mostrandoles que nada es perfecto pero todo es perfectible, la sociedad hoy en dia no requiere genios de la informatica o de la computacion eso sobra en el mundo lo que sea necesita es gente con valores, con amor, con caridad ese seria el verdadero cambio el que trascienda mas alla de las fronteras de tu casa.

Laura dijo...

Anónimo... de verdad crees que educar sin escuela es encerrarte en tu casa durante años, como las monjas de clausura, y no interactuar con la sociedad?????!!!!!!!! Pues te aconsejaría que leas aunque sea los conceptos básicos de la educación sin escuela, porque es muy delicado opinar sin siquiera tener la más mínima idea de lo que se está afirmando. Saludos.-

PrissGonzalez dijo...

Hola Anónimo, entiendo tu punto y es verdad que necesitamos fortalecer nuestras sociedades a través de familias fuertes. Sin embargo, las familias que educamos sin escuela lo hacemos así porque creemos que la fuerte influencia de la escuela debilita la conexión con nuestros hijos. ¿Quién crees que puede influir más: un niño inmaduro de seis años que todavía no ha afianzado sus valores y objetivos en la vida, o un hombre de veintitantos años que no sólo está bien seguro de lo que quiere en la vida, sino que sus decisiones benefician a muchos? Lograr ese resultado requiere de mucho tiempo y de mucha inversión CERCANA por parte de los padres, y es por eso que hemos decidido mantenerlos cerca de nosotros para después dejarlos ir y que dejen un fuerte impacto positivo en la sociedad. Incluso en la naturaleza vemos este principio: aunque los pájaros estén grandotes y no quepan en el nido, los padres los dejan allí hasta que ellos saben que están listos para salir y enfrentar el mundo. Cada padre sabrá cuándo es el tiempo indicado de dejarlos salir, y como dice Laura, no necesariamente estamos privándolos de experiencias en el mundo real, sino que al contrario: les proveemos de experiencias mucho más genuinas y auténticas en el mundo real, que pasar seis horas diarias sentados con los mismos treinta niños de su misma edad durante quince años de su vida. Además de que en todas esas experiencias, nosotros que los amamos estamos cerca para cuidarlos, asesorarlos y asegurar que cada situación sea lo más provechosa posible. Te invito a leer más de los artículos que tengo por aquí, y también, a visitar el blog de Laura (http://homeschoolenpuebla.blogspot.com/) donde puedes encontrar un panorama muy amplio de lo que es la vida sin escuela. Gracias por compartir tus ideas.

Carlos dijo...

Yo intenté combinar el infundir valores en mis hijas con mandarlas a la escuela. Y muy seguido tenía que estar en la escuela porque había conflicto entre lo que ellas aprendían en casa y declaraban en la escuela con lo que la filosofía de la escuela les enseñaba, y también con lo que los demás niños creían. Como ellas eran pequeñas yo tenía que ir a dar la cara con los maestros por lo que yo les inculcaba. Por cierto, nunca lo hice anónimamente. Pero llegué a la conclución de que una formación de valores para llevar a la madurez, no era compatible con la escuela.

Angy dijo...

Disculpen mi ignorancia pero como puedo compartir este articulo en facebook? Ya tengo la pagina como contacto pero no encuentro como puedo compartirlo... Gracias.

PrissGonzalez dijo...

Hola Angy, para compartir cualquier cosa en FB solamente necesitas copiar el link de arriba (en la ventanita del buscador) y lo pegas en tu estatus de FB.
Qué bueno que hayas añadido el blog, y te sugiero que también te des de alta para recibir el boletín de noticias y que no te quedes sin actualizaciones, ya que hace unas semanas estrenamos web: www.supraescolar.com, y este blog de Blogger ya sólo se queda de recuerdo.
Acá puedes suscribirte: http://www.supraescolar.com/suscribete/
Saludos!

Anali dijo...

ya varias veces me he topado con personas que consideran que educar sin escuela es mantener a tus hijos todo el día encerrados "entre cuatro paredes" cuando la realidad es muy diferente, que nuestros niños al tener más tiempo libre realizan más actividades y aprovechan mejor su tiempo, por que trabajan sin ninguna presión, que convivimos con otras familias y que salimos mucho más que si estuvieran en el colegio encerrados, que en lugar de estudiar una monografia de los animales y pegarla en el cuaderno los podemos llevar a parques, zoológicos a que los conozcan, no es que no se pueda hacer cuando están en la escuela, pero la realidad es que si la escuela no nos manda, no vamos por que asumimos que en la escuela lo aprenden

Publicar un comentario

Compártenos tus ideas...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...